Análisis Estructural del Crecimiento Económico Paraguayo
Friday
9 September 2011 -
18:32
EL “DESARROLLO” PARAGUAYO
El índice de desarrollo muestra un crecimiento macroeconómico en el Paraguay del 14,5% en el 2010, lo que representa un crecimiento record en nuestra historia. Sin embargo a pesar de este hecho, la situación para la mayoría del pueblo no ha cambiado mucho.
Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de la dgeec*, la pobreza en Paraguay en el año 2009 era de 2.191.000 personas lo que equivale un 35% de la población total del país, que en el mismo año contaba con 6.273.103 personas en total. En el año 2010 la pobreza aumentó a 2.195.586 personas, lo que corresponde el 37%. Es decir, el año de nuestro mayor crecimiento económico la pobreza también creció.
También podemos analizar el desarrollo económico en relación con la creación de empleos para la gente. En el año 2009, sobre 4.830.009 personas en edad de trabajar, 1.932.003 estaban desempleadas, lo que corresponde un 40% de desempleo abierto. En el año 2010, sobre 5.028.575 en edad de trabajar, 2.262.858 no lo hacen, por lo tanto el desempleo aumentó al 45%. Hay que decir también que de las 2.765.717 personas que trabajan, 792.476 pertenecen al empleo informal, lo que habla significa que el subempleo representa el 29% del mercado laboral en el Paraguay. En una economía que no genera empleo, sino que por el contrario va dejando a la gente fuera de la economía, y que no reduce la pobreza sino que la aumenta, indudablemente aumenta la brecha de desigualdad entre las mayorías marginadas y los grupos minoritarios que sí crecieron.
¿Pero cómo se da esta contradicción en la economía paraguaya? Podemos encontrar la respuesta en la distribución de la tierra, ya que sabemos que las principales fuentes de divisas (la soja y el ganado) descansan sobre este recurso.
ANÁLISIS DEL CENSO AGROPECUARIO 2008
La concentración de las tierras se mantuvo durante los 20 años de democracia. El censo agropecuario de 1991 registraba que el 1,55% de propietarios tenían el 81,32% de las tierras. Al finalizar el censo del 2008 el 85,5% de las tierras está en manos de la minúscula cantidad del 2,06% de los propietarios. Pero ahí no está lo más grave, luego del censo se pudo comprobar que la cantidad de fincas en Paraguay disminuyó de 307.221 en 1991 a 289.666 fincas en el 2008, representando una baja del 5,7%. Ahora hay menos fincas. Y no solo eso, todas las categorías que involucran a los pequeños y medianos productores de 1 a menos de 100 hectáreas son las que disminuyeron. Particularmente la disminución es más grave en la franja de propietarios de entre 20 y menos de 50 hectáreas donde se dio una disminución del 27,5%.
Solo aumentaron en este tiempo en cantidad, las propiedades que tienen más de 100 hectáreas (Ha) en sus dos franjas de estudio. De los que tienen entre 100 y 500 Ha el aumento fue de 34,8%, en un dato que ya no sorprende pero que no deja lugar a dudas. Hay 2.705 nuevas fincas en esta franja de medición.
Sin embargo, el numero incuestionable, es que el 56,9% de las fincas que aumentaron son las de más de 500 Ha. Se registraron en el censo 2.713 nuevas fincas de más de 500 hectáreas.
Resumiendo, hay 5.418 nuevas fincas de más de 100 hectáreas, en tanto hay 22.973 fincas menos en las categorías que van de 1 hasta 100 Ha.
Es interesante además dar una medida de la cantidad de terreno que esto representa.
Las 2.705 nuevas fincas de entre 100 y 500 Ha ocupan 680.990 Ha en total, en tanto que las 2.713 nuevas fincas de más de 500 hectáreas se expandieron en 8.438.002 Ha.
Es decir, las nuevas fincas de 100 y más hectáreas se expanden en 9.118.992 de hectáreas en su totalidad, mientras que las fincas de menos de 100 Ha sufrieron una retroceso en terreno de 409.655 hectáreas. Categóricamente podemos decir que se quitó tierras a los pobres para dárselas a los ricos. Esto se llama concentración de tierras, señoras y señores, aunque algunos quieran tapar el sol con un dedo.
ABC COLOR: LA CONSTRUCCIÓN DE LA MENTIRA
Un titular sobre este tema del diario ABC color del 18 de abril del 2009 afirma que bajó la concentración de la tierra, insinuando una democratización en la estructura de la propiedad, presentando los datos que aquí acabamos de citar. ¿A qué se refiere?
Si a las fincas mayores a 500 hectáreas le podemos llamar latifundio y a las de 100 y menos hectáreas le podemos llamar minifundio; y si aumentó la cantidad de latifundios a la vez que disminuyó la cantidad de minifundios, ¿de qué tipo de desconcentración estamos hablando?
Y si las fincas de pequeño porte han tendido a desaparecer en 18 años y las de gran porte han tendido a aumentar, ¿de democracia para quién estamos hablando?
¿Es sinónimo de democratización para ABC Color que en los últimos 18 años (de un total de 20 democráticos) el acceso a la tierra haya favorecido a la gran propiedad y desfavorecido a la pequeña?
18 años después, el proceso de desconcentración de tierras y reforma agraria mostró que se desconcentraba de los pequeños para concentrar en los grandes. Política agraria desarrollada a lo largo de 20 años de gobiernos “democráticos”, en un Estado que según el Art. 115 inc. 1 de su Constitución Nacional desalienta el latifundio y garantiza el desarrollo de la pequeña y la mediana propiedad.
CONCLUSIÓN
Después de 18 años del Censo Agropecuario 1991 al censo del 2008, ya estamos a tiempo de hacer balances. La concentración de las tierras sigue aumentando, y surge la duda sobre si hasta cuándo el “modelo paraguayo” es sustentable.
La tierra en pocas manos, la soja por sobre los alimentos, el ganado por sobre los cultivos. Este es el perverso modelo que sustenta el Estado paraguayo. El cuadro de expulsión que es persistente y sistemático, hizo perder más de 400 mil hectáreas a los pequeños propietarios, en tanto que en los mismos 18 años los grandes propietarios del agronegocio ganaron 9 millones de hectáreas. Esto categóricamente puede llamarse la política de Estado del “Hood Robin”: sacar tierra a los pobres para darle a los ricos; el testimonio de una innegable injusticia. Como sabemos, Stroessner agudizó el cuadro de retroceso del estado en disponibilidad de tierras para los pequeños productores. Y durante 20 años de “democracia” el cuadro persiste, a pesar de la tenaz lucha del movimiento campesino.
* Datos recopilados de la Dirección General de Encuestas Estadísticas y Censo